Predica Uribe: “crisis sin hambre, sin rabia social”

Su inspirador y real vocero, el encargado de la orientación y ejecución del Estado, es el hoy reelecto, Álvaro Uribe, quien se ha mostrado muy preocupado por darle un carácter bondadoso a las medidas, y así recuperar el terreno perdido. Medio país lo rechaza. En las constantes apariciones en los medios nacionales y locales como en las plataformas virtuales a su nombre, opina de todas las medidas tomadas o que se deben tomar. La voz de los maltratados se escuchará, se trata de un asunto de vida o muerte.

Por Alberto Herrera

Director de La Bagatela

La pandemia del covid-19 ha producido una crisis inocultable que recorre el mundo. Están afectadas todas las actividades, desde la subsistencia humana hasta las actividades lúdicas. Algunos vaticinan que el orden mundial se transformará, otros consideran que después de alcanzar el pico, la afectación perderá intensidad y todo volverá a su cauce normal. Entendiendo que cada país tiene sus propias características, se puede afirmar que en el planeta prima un modelo que ha profundizado las desigualdades entre los hombres, que excluye a las mayorías del avance económico y científico. La tendencia es que como resultado de este trance, los desprotegidos de hoy terminarán en peores condiciones y los pocos privilegiados obtendrán mayores beneficios y consolidarán aún más su poder.

Aunque la crisis es mundial, los colombianos debemos estar atentos al manejo de la pandemia por parte del gobierno y de la respuesta ciudadana. Se entiende que la elección de Duque fue producto de la unión de las fuerzas más regresivas de la sociedad y sus decisiones están atadas a mantener su posición dominante. En la pandemia las cosas no han sido diferentes. Como se sabe el grueso de los fondos destinados a palear las consecuencias de la pandemia, el gobierno se los ha entregado al capital financiero quienes disponen de ellos sin mayor restricción. Las ayudas a los asalariados en virtud de los decretos presidenciales son mínimas. La atención a los trabajadores de la salud ha sido mezquina mientras la infraestructura hospitalaria se derrumba ("Así es Dra Zulma! Esa es la visión equivocada de quienes creen que la solución a todo (incluidos los virus o el hambre) son los fusiles. Priorizan $ para la guerra, luego para publicidad y lo que queda en salud lo sueltan a las fieras del mercado y la intermediación financiera": @Roybarreras, 14/05/20). El gobierno considera que a los sectores informales los entretiene con mercados y subsidios que solo alcanzan para cubrir las necesidades de unos días. Las quejas de los pequeños y medianos negocios por las dificultades para acceder a una ayuda o un crédito son constantes. Las medidas tomadas por el ejecutivo han gozado de una amplia difusión en los medios y en las redes, con ellas el gobierno ha pretendido superar el desprestigio acumulado desde su elección, aprovechando el momento de incertidumbre y desprotección existentes en la población.

Su inspirador y real vocero, el encargado de la orientación y ejecución del Estado, es el hoy reelecto, Álvaro Uribe, quien se ha mostrado muy preocupado por darle un carácter bondadoso a las medidas, y así recuperar el terreno perdido. Medio país lo rechaza. En las constantes apariciones en los medios nacionales y locales como en las plataformas virtuales a su nombre, opina de todas las medidas tomadas o que se deben tomar. Habla y dicta cátedra sobre préstamos, subsidios, bonos solidarios, de Finagro, de ingreso solidario, de intereses y exenciones, de economía fraterna, de acuerdos laborales: “Nosotros venimos diciendo crisis sin hambre, por eso pedimos que financiaran las nóminas, más mercados, más bonos, más Ingreso Solidario”: @AlvaroUribeVe 7/05/20.

Tres temas centrales agita el infatigable senador, creyendo alagar a la población con sus “fraternales” mensajes en época de pandemia. En el laboral, aunque no la llama reforma, se muestra partidario de “reducción de jornada laboral”, @AlvaroUribeVe, 6/05/20, y del aplazamiento del pago de la prima de junio: “frente a la prima acuerdos fraternos para aplazar el pago, no quitarla sino llegar a acuerdos para pagarla en diciembre, pagarla por cuotas”: @AlvaroUribeVe 12/05/20; manteniendo su tradicional aversión a los trabajadores. (“Joder a los trabajadores: la agenda del gobierno”, Edwin Palma, barrancabermejavirtual.com 13/05/20). En su afán por rescatar la favorabilidad del gobierno, exhorta a tener una “crisis sin hambre, sin rabia social”. La protesta desatada desde el paro 21N contra el paquetazo económico del gobierno está latente, la pandemia la alienta, el país la siente mientras Duque la revive en los decretos de emergencia económica (Fabio Arias, Nueva Gaceta, 13/05/20), desconociendo que en Colombia amplios sectores populares tienen hambre desde siempre. En su lenguaje culebrero acuña otra expresión: “La cohesión nacional no dependerá de radicalismos políticos; La cohesión nacional dependerá de crisis sin hambre y de recuperación con economía fraterna, de acuerdos solidarios”, @AlvaroUribeVe, 8/05/20. ¿Qué credibilidad puede tener un llamado “solidario” a la “cohesión nacional” hecho por el personaje que ha querido someter a la nación entera con amenazas, falsos positivos, chuzadas, informantes y es enemigo de la reconciliación?, quien ha logrado evadir cientos de procesos judiciales en su contra y de sus socios engavetándolos en los escritorios de la justicia, que ha dividido al país desprestigiando los acuerdos de paz, incluidas a los sectores aristocráticos y gobernantes y a las fuerzas armadas, eso es claro. Su “cohesión nacional” no resiste sociedad más allá de sus partidarios, por el contrario fustiga y acusa hasta a Juan Manuel Santos: “El Gbno Santos instauró la mentira y la trampa a la democracia -plebiscito- como políticas oficiales; @AlvaroUribeVe, 2/05/20 y pretende: “con el discurso de la paz de Santos que le tapen sus robos” @AlvaroUribeVe 6/05/20. Al “cohesionador”, si por algo se le conoce es por su carácter autoritario y violento. Con su propuesta seguiremos con hambre y terminaremos contagiados.

La situación es compleja, pero Colombia no es la misma. La gran diferencia es el surgimiento y necesaria consolidación, de una corriente democrática, progresista, que pugna por una trasformación política, que tiene un andar irregular, se une y se separa, pero no se deja chuzar ni señalar. Además tiene gente y tiene líderes, muy valiosos, con protagonismo y fuerza política. Ahora “La Inteligencia” suma a los asesinatos de los líderes populares, las fotos de los pasaportes de la oposición. Duque no dice nada y sigue pidiéndole a los colombianos que no seamos indisciplinados, “lávense las manos”. El que sí se confiesa, es el “eterno presidente”: "Yo apoyo de toda convicción al Gobierno Duque, su transparencia, en la mente del presidente no cabe perseguir la oposición, eso es muy claro" 5/05/20: @AlvaroUribeVe.

La voz de los maltratados se escuchará, se trata de un asunto de vida o muerte.

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